La tarjeta madre, también conocida como placa base o motherboard, es uno de los componentes fundamentales de un computador. Actúa como el "esqueleto" o "columna vertebral" del sistema, ya que conecta y proporciona la comunicación entre todos los componentes principales. La tarjeta madre alberga el procesador, la memoria RAM, la tarjeta de video, las unidades de almacenamiento y otros periféricos, como tarjetas de sonido o de red. Proporciona los zócalos y conectores necesarios para que estos componentes se puedan conectar correctamente. Además de su función de conexión, la tarjeta madre también contiene el circuito impreso que distribuye la energía eléctrica y los datos a los diferentes componentes. También incluye el firmware básico conocido como BIOS o UEFI, que se encarga de la inicialización del sistema y de permitir la configuración de parámetros. La tarjeta madre tiene diferentes ranuras de expansión, como PCI, PCIe o DIMM, que permiten añadir tarjetas adicionales para ampliar las capacidades del sistema, como tarjetas de red, tarjetas de sonido, tarjetas gráficas adicionales, entre otras. Existen diferentes formatos de tarjetas madres, como ATX, microATX y mini-ITX, que varían en tamaño y características. Esto determina el tipo de gabinete en el que se pueden instalar, así como la cantidad y tipos de conectores disponibles. Es importante elegir una tarjeta madre compatible con los demás componentes que se utilizarán en el sistema, ya que deben coincidir en términos de sockets del procesador, tipo de memoria RAM y ranuras de expansión, entre otros aspectos. En resumen, la tarjeta madre es el componente principal que conecta todos los demás componentes del computador. Proporciona la interconexión física y eléctrica necesaria, así como el firmware básico para el funcionamiento del sistema. Es un componente crítico que influye en la compatibilidad y capacidad de expansión del sistema.